RZ NOTICIAS, SANTO DOMINGO. – Maribel Espaillat se fue en llantos la noche de este viernes mientras ofrecía su testimonio ante el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, donde se conoce el proceso por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Entre sollozos, la imputada, acusada junto a su hermano Antonio Espaillat de homicidio involuntario, pidió justicia y aseguró que lo ocurrido aún le genera profundo dolor. «Pido ante usted, señor juez, la justicia, claro, porque todos queremos saber qué pasó realmente en el Jet Set».
Mientras hablaba, en la sala se escuchaban voces que vociferaban “justicia, justicia” y otros señalamientos como “mentirosa”, en medio de un ambiente cargado de tensión.
Durante su relato, indicó: “Todavía me pregunto por qué Dios me salvó… lo único que yo le veía a mi esposo era la boca y la nariz”.
Espaillat, además, narró los momentos vividos la noche del colapso y las consecuencias que enfrentó junto a su esposo, quien resultó gravemente herido. “Mi esposo estaba inconsciente… yo le decía: ‘no te duermas, papá, no te duermas que ya vamos para la clínica’”, relató.
Indicó que ambos fueron trasladados a un centro de salud, donde enfrentaron múltiples complicaciones. “No me daban garantía de que iba a vivir, pero yo nunca pierdo la fe”, dijo, al describir las heridas sufridas.
Sobre el estado de su pareja, explicó que requirió intervenciones médicas de gran magnitud. “En una herida le dieron más de ciento cincuenta puntos… duró un mes y pico en intensivo”, sostuvo.
Asimismo, recordó que regresó al lugar del hecho para intentar ayudar en su rescate. “Yo no me voy sin él… si la ambulancia arranca, yo me tiro”, expresó.
El tribunal se reservó para el 15 de junio, a las 10:00 de la mañana, la decisión sobre si envía o no a juicio de fondo a los hermanos Espaillat, en un proceso donde querellantes han solicitado variar la calificación jurídica a homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual.
El Ministerio Público sostiene que los imputados habrían incurrido en homicidio involuntario y lesiones, al operar el establecimiento con una estructura sobrecargada y sin los estudios técnicos necesarios, alegando además que habrían ignorado advertencias sobre el deterioro del techo.
La tragedia ocurrió la noche del 8 de abril de 2025 durante un evento artístico, convirtiéndose en uno de los hechos más trágicos en la historia reciente del país y dejando una profunda huella en la sociedad dominicana.




