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Estadounidense capturado en RD es declarado culpable de homicidio de tres mujeres en Honduras

Gilbert Reyes. (Foto: fuente externa)

RZ NOTICIAS, HONDURAS.- La justicia de Honduras declaró culpable a un ciudadano estadounidense por el asesinato de tres mujeres ocurrido en enero de 2024 en la isla de Roatán, un caso que conmocionó al país centroamericano y que mantuvo al acusado prófugo durante varios meses hasta que fue capturado en República Dominicana.

Contra Gilbert Reyes, el Tribunal de Sentencia de Roatán emitió un fallo condenatorio por el delito de feminicidio agravado en perjuicio de su expareja, Dione Solórzano, con quien tenía un hijo, así como por el asesinato de las jóvenes Nikendra McCoy y María Antonia Cruz.

La audiencia para conocer la condena fue fijada para el próximo 2 de junio.

Según explicó el abogado de las víctimas, Jorge Mazariegos, el estadounidense podría enfrentar una pena de hasta 75 años de prisión.

Sobre el caso

Las tres mujeres desaparecieron el 7 de enero de 2024 luego de salir de la comunidad de Punta Gorda junto a Reyes. Un día después, el estadounidense abandonó Honduras con destino a Estados Unidos.

Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron encontrados el 9 de enero dentro de un vehículo estacionado en el sector de French Key, en Roatán, y extraídos del automóvil al día siguiente por las autoridades.

Tras permanecer prófugo durante varios meses, Reyes fue capturado a finales de marzo de 2024 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Miami, luego de haber permanecido cerca de dos semanas en la República Dominicana.

Telma Dixon, madre de Dione Solórzano, recordó a las afueras del tribunal, el calvario del proceso judicial y las «angustias» sufridas ante el temor de que el estadounidense no pagara por sus crímenes.

«Siento en mi corazón un alivio de que sé que ese hombre va a pagar. Vivió en mi casa, lo traté como un hijo y así me pagó, quitándole la vida de mi hija y de sus amigas», lamentó la mujer.

Aunque reconoció que el fallo no le devolverá a su hija, ni a sus amigas, afirmó que la sentencia trae la tranquilidad que tanto anhelaban las familias de las víctimas.

«Dios es justo; sentí una paz y un alivio en mi corazón porque sé que nuestras hijas van a descansar en paz ahora», enfatizó la mujer.

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